(Post del Blog de El Septimo sombrero) No rendirnos, persistir, y si lo conseguimos: ser agradecidos.

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Vamos a ser honrados con nosotros mismos. Siempre (siempre) tendemos a escuchar nuestras propias historias y vivencias y analizarlas por si solas. Las únicas comparaciones que solemos realizar son aquellas que han conducido al éxito a otras personas, que recorrieron el camino en situaciones parecidas.

También están aquellos que te repiten una y otra vez, que lo que has escogido es muy difícil, que no lo vas a conseguir, que todo va a ser en vano y que tienen el cinismo de autodenominarse “realistas”… tremendo.

También estaremos de acuerdo, que nuestra tendencia negativa, puede que determine nuestras acciones futuras, porque de lo que no hay duda es de que vamos a tener fracasos y “voceros” recordándonos frases hechas como “ya te lo decía”, “ya sabía que no saldría bien”, “deberías dejarlo”,…

Los griteríos ensordecedores de aquellos que nos repiten que no va a salir bien, a veces nos impiden oír otros de ánimo y de fascinación por nuestra persistencia y voluntad. Son aquellos que nos dan ánimo y nos acercan la mano para que volvamos a levantarnos. Desgraciadamente son los menos, y es difícil que de pronto, les prestemos la atención necesaria como para no decaer y rendirnos.

También puede ocurrir que nuestros intentos, en los que una y otra vez nos han fallado y sobre los que hemos reconstruido nuestras estrategias y lo hayamos vuelto a probar, puede, que de pronto triunfemos.

Ese triunfo no va a ser por casualidad y no va a ser fruto de la suerte fortuita y de los sabios consejos de iluminados y cínicos opinadores que se hayan dado el lujo de darnos su parecer sin echarnos una mano y que después se atribuyan méritos que no se merecen.

El logro de un objetivo, no es otra cosa que el resultado de un esfuerzo combinado de factores, entre los que están: el trabajo, la persistencia, los apoyos y no perder el norte.

Y de lo que no debemos olvidarnos es de ser agradecidos con aquellos que nos han ayudado de verdad. Y la ayuda no se limita a temas tan solo financieros, sino a muchas otras cosas. Ayudas en contactos, colaboraciones, trabajo, apoyo moral y todo eso que forma parte del conjunto de cuestiones que pueden alimentar la voluntad para realizar los pasos que nos permitirán llegar a metas, por difíciles, complejas y tortuosas que sean.

 Publicado por El Setimo sombrero

 

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